2025: El primer año de nuestra familia de tres (kilómetros, aprendizajes y algún desastre)
- Rebecca Alonso Gracia
- 30 dic 2025
- 2 Min. de lectura

Se acaba el 2025 y, si echamos la vista atrás, nos
parece increíble todo lo que ha cambiado nuestra vida. El 31 de enero nació Mocca y con ella nació nuestra pequeña familia de tres. Desde ese día, nuestra vida en Zaragoza, nuestras salidas en coche y cada paseo por el barrio se convirtieron en un aprendizaje constante. No os vamos a engañar: al principio es duro porque tienes que adaptar tu vida para viajar con perro, pero os aseguramos que merece la pena.
Este año ha sido el de las "primeras veces" y, para resumirlo, nos quedamos con los 5 momentos clave de nuestras rutas y escapadas dog-friendly:

1- El desastre de Formigal: Nuestro estreno oficial haciendo turismo con perro en el Pirineo Aragonés fue un poco accidentado. Entre los parásitos y la mochila de Amazon que se deshizo en nuestras manos, aprendimos que para estar en la montaña con perros no basta con las ganas; hace falta equipo de calidad y mucha capacidad de improvisación.
2- Locura rural en Morata de Jalón: El verano en el pueblo nos enseñó que Mocca es una perra todoterreno. Verla disfrutar de los campos o del pantano nos sirvió para entender que, a veces, los mejores planes con perro no necesitan Google Maps, sino solo un sitio donde ella pueda correr suelta.

3- Supervivencia en el País Vasco: Aquel picnic en el coche por no encontrar una terraza donde no congelarnos. Fue el viaje donde aceptamos que, si buscas destinos dog-friendly en España, la flexibilidad no es una opción, es una obligación.
4- La prueba del Monasterio de Piedra: Aquí ya nos sentíamos más profesionales. Con el chubasquero amarillo de "Capitán Pescanova", demostramos que podíamos manejar la lluvia y las normas de acceso de este parque natural que admite perros (¡aunque tocara cargar con la vagoneta de Mocca en brazos!).
5- Nivel experto en Burdeos: Nuestra primera experiencia de viajar a Francia con perro. Ver a Mocca durmiendo en su mochila dentro de un pub francés fue el cierre perfecto. De no saber ni cómo llevarla en el coche en enero, a movernos por el extranjero con total tranquilidad.

¿Y ahora qué nos espera en 2026?
Si algo nos ha enseñado este primer año con Mocca es que hacer planes a muy largo plazo es un deporte de riesgo. Para el 2026 no tenemos una hoja de ruta cerrada; tenemos algún destino claro, pero por ahora nada concretado.
No sabemos si el año que viene tiraremos más de escapadas rápidas de fin de semana cerca de Zaragoza o si nos iremos a un destino más lejano que nos obligue a estudiar normativas internacionales. Lo que tenemos claro es que seguiremos viajando los tres juntos.

Nosotros no somos expertos en viajes con mascotas, solo somos una pareja joven que ha pasado un 2025 aprendiendo a base de momentos. Dejamos atrás un año de aprendizaje intenso en el que hemos pasado de agobiarnos por un moco a reírnos mientras comemos de tupper en un parking.
Al final, viajar los tres es esto: adaptarse, cargar con una mochila más y disfrutar del camino, sea a dos horas de casa o a setecientas.
¡Nos vemos en la carretera en 2026!



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