top of page
Buscar

La primera baja laboral de Mocca: nuestra experiencia con la esterilización

  • Foto del escritor: Rebecca Alonso Gracia
    Rebecca Alonso Gracia
  • hace 2 horas
  • 3 Min. de lectura

PERRA PEQUEÑA RECIEN ESTERILIZADA EN LA CAMA CON UNA MANTA Y EL COLLAR ISABELINO

No todo iban a ser rutas, pueblos y terrazas dog-friendly. Esta vez nos ha tocado parar, y no porque el tiempo no acompañe o porque no encontremos alojamiento que admita perros… sino porque Mocca está oficialmente de baja.

El 28 de enero esterilizamos a Mocca en la clínica veterinaria Montsalud, aquí en Zaragoza, y aunque era algo que ya teníamos decidido desde hace tiempo, cuando llega el día siempre te entran dudas y ese nervio raro en el estómago. La dejamos al mediodía y a las siete ya estábamos recogiéndola después de la operación de esterilización. Salió un poco “drogui”, andando despacio y parándose cada dos pasos como si estuviera recalculando la ruta.


PERRA PEQUEÑA CON COLLAR ISABELINO CON SU JUGUETE SANDIA EN EL RECIEN ESTERILIZADA

La primera noche tras la esterilización fue bastante tranquila. Nosotros pendientes de todo y ella intentando entender por qué llevaba un cono isabelino que parecía una antena parabólica. Pero lo mejor vino al día siguiente.

Porque si no llega a ser por los puntos de la operación, cualquiera diría que no la habían operado. Energía al 100%. Intentos de subirse al sofá. Carreritas por el pasillo. Miradas de “¿qué plan hacemos hoy?”. Y ahí empezó el verdadero reto del postoperatorio de la esterilización.

La veterinaria fue muy clara con los cuidados después de la esterilización: nada de saltos, nada de sofá, nada de escaleras, nada de correr. Básicamente, nada divertido. Y claro, cuando tienes una perra joven y activa que solo quiere jugar… pues imaginad el panorama.



PERRA PEQUEÑA CON GORRITO DE CUMPLE DE OSO CON SU VELA DE 1 AÑO CON SU TORTILLA HECHA UN PASTEL

El 31 fue su cumpleaños y siempre habíamos hablado de hacer una mini fiesta con toda la familia, pero al final tocó versión tranquila: los tres juntos en casa. Nada de excursiones ni planes con perros porque no podía jugar ni hacer esfuerzos. Fue raro, pero también bonito a nuestra manera.

El fin de semana siguiente fuimos al pueblo y, aunque íbamos mentalizados para controlar la situación, fue inevitable que en algún momento se echara una mini carrera con su madre en la terraza. Intentamos que no, pero a veces la teoría y la práctica no van de la mano, sobre todo cuando hablamos de reposo tras una esterilización en una perra activa.


PERRA PEQUEÑA CON ESTRELLA TAPANDO UNA HERIDA Y CURANDOLA SU DUEÑA CON COLLAR ISABELINO

Desde la operación de esterilización estamos en modo revisión cada pocos días, curas dos veces al día y mucha vigilancia de los puntos. De momento todo va muy bien y la recuperación de la esterilización está siendo positiva. Eso sí, hemos aprendido que lo difícil no es la cirugía en sí, es mantener el reposo después.


Después de vivir la esterilización de nuestra perra en primera persona, si estás pensando en hacerlo, esto es lo que nosotros hemos visto:


Pros de esterilizar a una perra:

  • Evitas embarazos no deseados.

  • Disminuye el riesgo de infecciones uterinas y algunos tumores.

  • Te olvidas del celo y de los cambios hormonales.

  • Si viajas mucho con tu perro, es más cómodo no depender del calendario hormonal.

Contras de la esterilización:

  • Es una operación veterinaria y siempre impone respeto.

  • El postoperatorio requiere paciencia y vigilancia.

  • Si es activa, mantenerla tranquila puede ser complicado.

  • Hay que controlar la alimentación después de la esterilización para evitar aumento de peso.


PERRA PEQUEÑA DE PIE CON SU COLLAR ISABELINO Y PELOTA AZUL EN EL

No somos veterinarios ni expertos en salud canina, solo contamos nuestra experiencia con la esterilización y recuperación de Mocca. Cada perro es diferente y lo mejor siempre es consultar con tu veterinario de confianza.

Ahora mismo nuestras aventuras Mocca están en pausa. La mochila está guardada y Moquita ha cambiado los senderos por su camita. Pero al final esto también forma parte de viajar con perro: adaptarse, incluso cuando el plan es quedarse en casa.

Viajar los tres no siempre es hacer kilómetros. A veces es quedarse en casa, curar puntos y aprender a ir un poco más despacio.


Pero ya tenemos un viaje preparado con nuestra perra para cuando la veterinaria le dé el alta. Volvemos a la nieve, esta vez con chubasquero completo y mucho mejor preparados.

 
 
 

Comentarios


bottom of page